ECLIPSE BAR. W HOTEL
En otra noche de muchas escalas, con la visita de nuestro amigo José y celebrando estar todos juntos, decidimos ir a tomar algo.
La idea era que nuestro amigo y visitante conociera lo mejor de nuestra ciudad. Asique luego de una rica cena nos dirigimos al piso 23 del W Hotel para tomarnos unas copichuelas en el Eclipse Bar.
Era nuestra primera visita, y sin duda no será la última. Qué maravilla de vistas. Un ángulo de la ciudad que solo ese bar tiene la suerte de poder mostrarnos. Toda la costa de Barcelona.
Esa noche había una fiesta y un gran ambiente. Música a tope, la ciudad a nuestros pies, gente guapísima, una lista de cocktails para morirse de gusto y un gran grupo de amigos. ¿Qué más se puede pedir?
Probamos varios, el Martini de passion fruit, el de sandia y algunos más que no recuerdo pero que sin duda merecen la pena que prueben.
Noche ideal. Nos encantó y aunque a veces y según el tipo de fiesta que haya puede ser un poco difícil entrar, vale la pena probarlo.
Barcelona tiene un sin fin de bares y terrazas en hoteles estupendos y este es uno de ellos. Ya les contaré más de otros en próximas excursiones por la noche barcelonesa.






